"Y arrastrado por mi vivo deseo, ansioso de
ver la gran mezcolanza de las variadas y extrañas formas creadas por la
artificiosa naturaleza, después de rondar algún tiempo entre umbrosos peñascos,
llegué a la entrada de una gran caverna, delante de la cual quedé por un rato
estupefacto y sin saber lo que veía. Después, arqueando el lomo, con una
cansada mano fija sobre la rodilla, hice sombra con la diestra a las pestañas
que mantenía bajas y cerradas. Encorvándome muchas veces hacia un lado u otro,
trataba yo de discernir algo allá dentro, sin poder lograrlo, a causa de la
gran oscuridad interior. Después de estar así por cierto plazo, despertáronse
en mí súbitamente dos cosas: miedo y deseo; miedo de la amenazadora y oscura
caverna, deseo de ver si allí adentro, había alguna cosa de milagro."
Leonardo
Da Vinci
En algunos
cuentos populares de muy antigua data, principalmente de tradición oral, se
reitera la temática de un héroe o príncipe que debe cumplir con una misión, en la
que la inmersión en un bosque o caverna, la lucha con personajes malignos, la
presencia de maestros, y finalmente el encuentro y posterior enlace con su
amada, conforman la representación del camino de la integración interior del
hombre; la unificación de su Ánima y su Ánimus. No parece ser casualidad que
muchas culturas hayan optado por está temática para narrar de alguna manera el
camino espiritual del hombre que mira hacia su interior en búsqueda de la
liberación de la falsa personalidad y la rectificación (expansión) de la
conciencia. La Misteriosa Terapia del Dr. Caverna y Otras Historias Líquidas es
el resultado de un camino de búsqueda personal, que a la vez significó ser una
terapia durante su proceso de creación, al verme yo envuelto en un proceso de
introspección y catarsis en varios niveles; un descenso al Hades de Orfeo y una
posterior escapada de la caverna de Platón. De cierta forma, el proceso
significó para mi la liberación, entre otras cosas, de muchos códigos y
construcciones culturales en los que nuestra psiquis busca compensar el dolor
de la conciencia del ego mediante “experiencias místicas” que intentan
fusionarnos con nuestro entorno, y hacernos olvidar por algunos instantes
nuestra condición de seres desprendidos del mundo, solitarios. Así es como
tendemos a depositar en estas construcciones culturales nuestros miedos,
angustias, sueños y deseos, de manera tal que vemos verdad y salvación, hasta
el punto en que estamos dispuestos dar la vida por ellos y defenderlos como
verdades absolutas. Y no me refiero solo a las escuelas, géneros o tribus
musicales; en todo el quehacer humano encontramos líderes y mártires políticos,
religiones, ideologías partidistas, industria del fútbol, industria del entertainment, en fin, representaciones
de un pensamiento jerárquico y vertical que, alimentándose de la traición a
nuestras ansiedades y deseos mas profundos, logran atemorizarnos y coartar
nuestra creatividad y libertad como seres humanos hasta convertirnos en
esclavos de nuestros temores.
Dada la condición humana de acercarse al
mundo a través de una visión de mundo, y dada la infinidad de posibilidades y
visiones de mundo, me sentí cada vez mas atraído hacia la contradicción y la
paradoja como “verdades” en las que sostener mi visión de mundo y mi música,
pues estas infinitas posibilidades y visiones están ocurriendo aquí y ahora, en
miles y millones de personas, en nuestra dimensión mas directa, y no hay nada
que pueda evitar que esto suceda. Además sabemos que la contradicción es un
invento de la lógica, y en mi corta experiencia creo poder decir que la vida no
tiene nada que ver con silogismos.
Por otro lado, creo sería casi imposible
poder comunicar sin códigos culturales (de hecho me siento identificado y formo
parte de muchos), y de cierta forma volvería a caer en un dogmatismo vertical
si los evitara a toda costa. Para mi tiene que ver con un problema de ser
conciente de la manera en que estos códigos nos modelan y nos construyen, y dar
mayor cabida a esa condición paradójica anterior a cualquier construcción
humana. Es por eso que en un intento de mirarlos de manera desprendida, me he
acercado a dos ideas importantes; complejidad e hibridación, ejes articuladores
en mi música. La primera se refiere al uso de múltiples capas de sonidos
ocurriendo simultáneamente, pero también a la coexistencia de procesos ligados
a lo musical, tales como el trance, la danza y la emoción, fundidos con
acontecimientos sonoros mas abstractos, lo que en consecuencia persigue la
posibilidad de generar diversos acercamientos y enfoques a la obra según la
experiencia personal, la forma de escuchar y el sentir musical de cada
espectador. La segunda idea consiste (por lo menos en este caso) en generar
procesos de hibridación entre músicas más ligadas al “mundo popular y masivo”
con la música acusmática, generando un escenario de diálogo, simbiosis y por
que no, de confrontación. Con esto busco desarticular la idea de “género
musical” y designaciones tan insuficientes y simplistas como “culto y popular”,
como entes jerárquicos a la hora de expresar nuestra creatividad.
Lamento tener que ser tan autorreferente,
pero la verdad es que creo que una obra musical no es simplemente el acto de
ensamblar sonidos, o puede ser, la verdad es que poco importa que es una obra o
que es la música, solo intento aportar mi granito de arena a través de esta
“terapia”, y compartir la música que resultó de ésta.
http://soundcloud.com/asilva1928/la-misteriosa-terapia-del-dr